viernes, 27 de mayo de 2016

Del milagro de La Plata al milagro del PPKuy

Cincuenta días para no morir. Día 42.
En el año 2009, Gimnasia y Esgrima de La Plata necesitaba vencer por al menos tres goles de diferencia al Atlético de Rafaela para mantenerse en la categoría, ya que cayó por esa misma diferencia en el partido de ida. Si no lo lograba, se iba a la B del fútbol argentino. El primer tiempo acabó cero a cero, y la impaciencia e impotencia se apoderó de los hinchas del "Lobo" de La Plata. Cuando había pasado más de la mitad del segundo tiempo, llegó el primer gol de Gimnasia. Los hinchas se despabilaron de la apatía y comenzaron a abrazarse, y hacer fuerza para que se dé el milagro. Pero los minutos siguieron pasando. Los dos goles que faltaban no llegaban. Algunas caras estaban largas y los ojos de muchos simpatizantes del Lobo platense ya estaban vidriosos, brillantes, ante el inminente descenso. Cuando de pronto, en el minuto 44, llegó el segundo gol. Las tribunas estallaron, y el partido se tornó dramático. Los jugadores de Rafaela porfiaban, pero los del cuadro platense se habían crecido. El árbitro dio cinco minutos adicionales. La esperanza crecía. Y apenas sesenta segundos después de que el cuarto hombre levantara el tablero electrónico que indicaba el número cinco, llegó el tercer gol de Gimnasia. Todos saltaron, se abrazaron, lloraron. El estadio se volvió un locón. Cuatro minutos después, el partido acabó. Sin nada de ideas, pero con garra y tirando centros al área, Gimnasia se salvó del descenso, lo que fue denominado "el milagro de La Plata"
Algo así necesita PPK en estos días. No tiene ideas, pero tiene que ponerle más garra, y lanzar centros allí a donde le duele a los fujimoristas y a donde los indecisos pueden definir. Si lo logra, esto será "el milagro del PPKuy", que nos salvará, como país, de irnos a la B.

No hay comentarios:

Publicar un comentario