sábado, 4 de junio de 2016

Hasta la última mesa, hasta el último voto

Cincuenta días para no morir. Día 50.

EPÍLOGO (?)

No es ningún secreto que, cuando falta poco para que se acabe este suplicio que hemos vivido durante más de cinco meses, la candidata que ha liderado casi toda la competencia está a punto de ver cómo se le quema, otra vez, el pan en la puerta del horno, con lo que queda cerca de ser la sucesora de Lourdes Flores. Factores externos hay: un gringo transformado en el debate que no solo expuso bien sus ideas, sino que supo dejar al descubierto la mochila pesada de la señora, cuyo contenido quedó expuesto ante todo el Perú, mostrando no solo las miserias del ayer, sino las de hoy. Pero los horrores propios también cuentan. Un candidato a vicepresidente que desapareció del mapa luego de estar hasta el cuello con su participación en la entrega de un audio trucho, con el objetivo de bajarse una denuncia que está recontraconfirmada: el tal Joaquín no está investigado por la DEA recién, sino desde el 2012. Este hecho ha generado que la propia fiscalía le abra investigación al candidato a vicepresidente desaparecido. Un Hernando (de) Soto que ahora justifica que el narcotráfico se filtra en todos los partidos y una Martha Moyano que reconoce que las noticias sobre la "ola" delincuencial favorecen al fujimorismo. Esa combinación explosiva ha terminado minando la ventaja que parecía definitiva, al mismo estilo del "matamos menos" de Jorge Trelles hace un lustro. Pero el paso adelante del gringo tampoco es definitivo: ya conocemos lo sucio del juego de los fujimoristas en las elecciones. Por eso, amigo ppkausa, guzmanlover, barnechévere y verofan que no quiere el retorno de la mafia: hazte personero. Pero no en los barrios de clase media, sino en las zonas populares, en los llamados "conos". Es allí donde los naranjas se van a mover y querrán anular mesas donde el ppkausismo se imponga. Es ahora o nunca, ciudadanos. Hasta la última mesa, hasta el último voto. ¡Viva el Perú!

miércoles, 1 de junio de 2016

Alfredo, póngase el sombrero y cómase ese chicharrón

Cincuenta días para no morir. Día 47.

Casi nadie lo conocía pero se hizo notar gracias a sus propuestas renovadoras, su buen hablar y su cultura. Alfredo Barnechea logró encandilar al progresista que inicialmente no quería saber nada con Verónika Mendoza y el Frente Amplio. Una de sus frases más repetidas en la campaña era que el modelo fujimorista debía ser reemplazado por el modelo desarrollista de Fernando Belaunde, un poco tirado a la izquierda de lo que hizo el expresidente en sus dos gobiernos. Con eso, más la caída de Guzmán, comenzó a crecer y estuvo cerca de la segunda vuelta. Pero primero no se puso el sombrero, y después no se comió el chicharrón. Para algunos fue chocante, pero para otros fueron temas triviales. Sin embargo, el hecho de que convoque a Hernando de Soto para asesorarlo en asuntos de titulación fue el desmadre. Nadie podía entender cómo un candidato que se la pasó hablando contra el modelo fujimorista, invitaba a un fujimorista a su equipo. Eso, más los sombreros que no se puso y los chicharrones que no se comió, le pasaron factura. Los decepcionados iniciales con Vero volvieron con ella. Pese al cuarto lugar, su performance fue considerada positiva. Sin embargo, apenas terminó la primera vuelta, Alfredo salió a decir que los dos candidatos que pasaron a la segunda eran lo mismo, y que dejaba en libertad a la militancia de Acción Popular; posición que fue criticada pero que muchos consideraron podría cambiar con el pasar de los días. Hoy, a poco más de 72 horas de una elección crucial, el tío no se define y prefiere seguir en su biblioteca, mientras los barnechéveres se han comprado el pleito y hasta a la marcha de ayer han ido. Verónika Mendoza ya se pronunció: hay que cerrarle el paso al fujimorismo, y por eso debemos marcar por PPK. Vamos, Alfredo: ponte el alma, el sombrero y cómete ese chicharrón.

domingo, 29 de mayo de 2016

Vote por el gringo

Cincuenta días para no morir. Día 44.

Desde que aquel domingo 10 de abril quedaron como finalistas para la segunda vuelta la hija del exdictador y el gringo, me quedó clarísimo que había que votar por el gringo. Realpolitik, le llaman.

Porque el gringo será lo que tú quieras: lobista, derechista, neoliberal, etc. Pero comparado con el fujimorismo, que además de su herencia corrupta y criminal, ahora está asociado con narcotraficantes, mineros ilegales y pastores homofóbicos, PPK parece Héctor Cornejo Chávez.

Este mensaje no está dirigido a los fujimoristas, tanto a los hinchas como los complacientes, que son fujimoristas aunque digan "no soy, pero". No puede haber debate con quienes creen más en mitos como la supuesta pacificación y estabilidad económica, gracias a la influencia de los medios de comunicación alineados y comprados por la dictadura, cuyo bombardeo ha minado cualquier capacidad de crítica; que en realidades del ayer como los crímenes de lesa humanidad, los robos de millones de dólares, la compra de los diarios chicha, los sobornos a congresistas y dueños de canales de televisión; y realidades de hoy como la asociación con lavadores de dinero que financian el partido naranja y adulteración de audios para defender a los mismos lavadores. No hay nada que responder a los que prefieren apoyarse en la arena que en la roca. Que vengan por acá y que dejen su queja. Se les responderá: "Ahorita no, joven".

Pero sí hay que decir que los que pretenden votar viciado o blanco están cayendo en la misma amoralidad, al no considerar estas grandes diferencias y creer que los dos son iguales. Porque por más mala que sea la campaña del señor PPK, y por más que no nos guste el señor PPK, se está demostrando, con el tiempo, que el voto viciado o blanco (para variar) favorece a la señora Fujimori. Una segunda derrota la convertirá en sucesora de Lourdes Flores. Así que, el 5 de junio, tápese la nariz o vaya con un pañuelo en la mitad inferior de la cara. Si el voto es electrónico, póngale el dedo en la cara al gringo. Y si es manual, tache la cara del gringo. Pero cuide que la cruz o el aspa no se salgan del recuadro. Y respete a Lapadula.

sábado, 28 de mayo de 2016

"Masa" al estilo ppkausa

Cincuenta días para no morir. Día 43.

Al fin de la batalla
y muerto el ppkausa, vino hacia él un elector antifujimorista
y le dijo: "¡No mueras, te voto tanto!"
Pero el gringo ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos antifujimoristas y repitiéronle:
"¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la contienda electoral!"
Pero el gringo ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, quinientos mil,
los votantes de Acuña, Guzmán, Yehude, Toledo, Verónika,
clamando "¡Tanta vaina para pasar a la segunda vuelta y no haces nada contra Keiko!"
Pero el gringo ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos, todos antifujimoristas
con un ruego común: "¡Desahuévate, hermano!"
Pero el gringo, ¡ay! siguió muriendo.

Entonces apareció el audio manipulado, entregado por Chlimper,
y los que iban a votar nulo lo rodearon;
les vio el gringo, triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer verofan; echóse a andar...

viernes, 27 de mayo de 2016

Del milagro de La Plata al milagro del PPKuy

Cincuenta días para no morir. Día 42.
En el año 2009, Gimnasia y Esgrima de La Plata necesitaba vencer por al menos tres goles de diferencia al Atlético de Rafaela para mantenerse en la categoría, ya que cayó por esa misma diferencia en el partido de ida. Si no lo lograba, se iba a la B del fútbol argentino. El primer tiempo acabó cero a cero, y la impaciencia e impotencia se apoderó de los hinchas del "Lobo" de La Plata. Cuando había pasado más de la mitad del segundo tiempo, llegó el primer gol de Gimnasia. Los hinchas se despabilaron de la apatía y comenzaron a abrazarse, y hacer fuerza para que se dé el milagro. Pero los minutos siguieron pasando. Los dos goles que faltaban no llegaban. Algunas caras estaban largas y los ojos de muchos simpatizantes del Lobo platense ya estaban vidriosos, brillantes, ante el inminente descenso. Cuando de pronto, en el minuto 44, llegó el segundo gol. Las tribunas estallaron, y el partido se tornó dramático. Los jugadores de Rafaela porfiaban, pero los del cuadro platense se habían crecido. El árbitro dio cinco minutos adicionales. La esperanza crecía. Y apenas sesenta segundos después de que el cuarto hombre levantara el tablero electrónico que indicaba el número cinco, llegó el tercer gol de Gimnasia. Todos saltaron, se abrazaron, lloraron. El estadio se volvió un locón. Cuatro minutos después, el partido acabó. Sin nada de ideas, pero con garra y tirando centros al área, Gimnasia se salvó del descenso, lo que fue denominado "el milagro de La Plata"
Algo así necesita PPK en estos días. No tiene ideas, pero tiene que ponerle más garra, y lanzar centros allí a donde le duele a los fujimoristas y a donde los indecisos pueden definir. Si lo logra, esto será "el milagro del PPKuy", que nos salvará, como país, de irnos a la B.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Alejandro Aguinaga

Cincuenta días para no morir. Día 40.
- ¿Viste lo que le dijo PPK a Keiko, eso de "tal palo, tal astilla"?
- Sí lo escuché al tío.
- Creo que se fue de boca el gringo.
- ¿Por qué dices eso?
- Claro pues. No todos los hijos de delincuentes son necesariamente delincuentes.
- Pero no lo ha dicho por gusto.
- ¿Ah no?
- No.
- ¿Entonces?
- Su idea es "picar" a los fujimoristas.
- No sé si es estratégico eso.
- Quizás no sea estratégico. Pero es como cuando un equipo está perdiendo y entonces comienza a lanzar centros al área rival, a ver si hay alguna "pelotera", y producto de un rebote, logra el gol del empate.
- O alguna falla defensiva.
- Claro. Como la de Aguinaga.
- ¿Quién, el ecuatoriano? ¿Ese no era volante? ¿No se había retirado del fútbol?
- No, sonso. El congresista, el de las esterilizaciones.
- Manya. ¿Qué ha dicho?
- Que el gringo adolece de incontinencia verbal desmedida e irracional por su avanzada edad. Y que necesita un neurogeriatra "urgente".
- Se malea el "doctor".
- Y además es uno de los "escondidos" de Keiko. Solito se apareció. Pero no fue el único "escondido" que respondió.
- ¿Quién más salió a hablar?
- La Cuculiza.
- ¿Qué dijo la Cuculiza?
- Que lo que dijo el gringo era una bestialidad, y que se va a arrepentir.
- Vaya, vaya. La tía salió con todo. ¿Y se apareció Martha Chávez también?
- Sigue en cura de silencio. Pero quien no pudo con su genio fue Becerril.
- ¿Qué dijo Becerril?
- Pues que no todos los hijos de rateros son rateros. Entonces, reconoce que Fujimori fue al menos un ratero.
- Vaya "ayudadita".
- Esto que parecía una jugada desesperada del gringo, puede terminar favoreciéndolo.
- Quién sabe.
- Al final el gringo pasó a la segunda vuelta a pesar de la "media roja" y la "perra vida", ¿te acuerdas?.
- Sí lo recuerdo. Pero ahora es diferente.
- Claro. Si me equivoco, este post se borra el 5 de junio.
- Nunca tanto. Ni que fueras Aguinaga.

sábado, 30 de abril de 2016

Vamos a seguir haciendo memoria, así no te guste

Cincuenta días para no morir. Día 15.

Aunque sigan relativizando el pasado, aunque digan que solo "rajamos" del fujimorismo, aunque minimicen las marchas y que los marchantes dejan sucia la ciudad, aunque nos digan que nos cansemos y que tienen la libertad de expresarse sin hacer daño a nadie: vamos a seguir haciendo memoria, vamos a seguir recordando lo que fue el fujimorismo, los crímenes de La Cantuta, Barrios Altos, El Santa, los secuestros, las desapariciones, el CTS millonario a Montesinos, los robos gigantescos de las cúpulas militares y policiales, los despidos masivos, la prensa chicha que mentía y difamaba con financiamiento del Estado, los sobornos a congresistas para que se pasen al fujimorismo y a los dueños de los canales para que desinformen, el intercambio de armas por drogas con las FARC; vamos a seguir alentando a que haya gente que tome la calle, que puede dejarla tan sucia como quienes marchan "por la vida". Y lo haremos aunque se te caiga el castillo de naipes del supuesto paraíso que fueron los 90, porque seguramente leías diarios chicha, veías telenovelas y admirabas a Laura Bozzo, mientras había periodistas amenazados, políticos chuponeados, y universitarios peleando en las calles a pesar de tu frivolidad. Así como Alfredo Barnechea le dijo a Jaime de Althaus que iba "a renegociar los contratos del gas, así no te guste": vamos a seguir haciendo memoria, así no te guste.

jueves, 28 de abril de 2016

Las siete vidas de PPK

Cincuenta días para no morir. Día 13.

PPK puede meter la pata, hablar de la perra vida de los demás, irse a Estados Unidos, volver y jugar a las cartas, ser pecho frío en esta campaña, mostrar su lado más derechoso, entre muchas otras cosas. Pero nada de eso importa. Sin haber hecho una campaña buena, ha llegado a la segunda vuelta sin despeinarse y a pesar de sus errores. El crecimiento de Acuña, primero; y de Guzmán, después, lo dejaron casi fuera de juego; pero la salida ambos lo rescató del hundimiento definitivo. Después estuvo a punto de ser alcanzado por Verónika Mendoza, pero fue entonces que cientos de miles de votantes acudieron a ayudarlo, sin que necesariamente les sea simpático, con tal de que la media roja, como él mismo la llamó, no pase al balotaje. Y para su buena suerte, aún con una desventaja de 18 puntos con respecto a la primera dama de la dictadura, ahora supera a esta por poca distancia, casi un empate técnico. Y puede que siga defecándola, pero siempre habrá una bestia dentro del fujimorismo que dispare a sus propios pies. Porque por más que escondan a sus Marthas y Cuculizas, siempre habrá alguna bestia como Spadaro, Becerril o el propio Kenji que se asome. Es como poner el dedo y ver que aparece la pus, parafraseando a Gonzales Prada. El antifujimorismo va a votar por él solo para evitar el retorno de la mafia. Si PPK gana, será un verdadero caso de estudio, pues constituirá el primer caso en el mundo de un candidato que llega a la presidencia sin hacer el mayor esfuerzo. El gringo ha sobrevivido como un gato, pues ha estado a punto de morir varias veces, y todavía le quedan vidas.

domingo, 24 de abril de 2016

Pongámonos el alma.

Cincuenta días para no morir. Día 9.
Si PPK no se pone el alma, el antifujimorismo lo tendrá que hacer. Porque no se trata de ser meros espectadores y exigirle al gringo que haga esto o lo otro. PPK es un candidato con limitaciones, tanto en la forma como en el fondo, y lo más que puede hacer es sacar a voceros como Gino Costa, Sheput y Bruce, para dibujar un perfil antifujimorista. Quizás también le puede pedir compromisos en derechos humanos y lucha contra la corrupción, pero hasta allí llegamos. No le exijan que abrace las causas perdidas. Es como que Stalin le haya exigido a Roosevelt y Churchill que en sus países gobiernen los soviets como condición para derrotar a los nazis. Es como que Roosevelt le haya exigido a Stalin que haya elecciones libres en Rusia; o a Churchill que se acabe la monarquía en el Reino Unido. El antifujimorismo no puede limitarse a hacer el papel de quien hace barra a este, para que aquel no gane y evitemos irnos a la B. A diferencia del fútbol, el antifujimorismo tendrá que ponerse no solo el alma, sino los chimpunes, las medias, las canilleras, el short y la camiseta, para derrotar al fascismo peruano. Eso que debió hacer durante cinco años, tendrá que hacerlo en los últimos minutos del partido. Sin necesidad de ser o volverse ppkausa, claro está.

domingo, 17 de abril de 2016

No vale parpadear

Cincuenta días para no morir. Días 1 y 2.

Y a pesar de las vacilaciones del gringo y de la salida con todo de la hija del dictador en esta semana después de la elección presidencial, por la cual varios quedaron deprimidos por los resultados y por eso siguen mascullando su dolor, la primera encuesta difundida hoy demuestra que el antifujimorismo es más que todo eso, incluida la indefinición de cierto sector de la izquierda, que se ha dedicado a atacar al gringo como si fuera el enemigo principal. Por ahora, PPK saca ventaja y sonríe como para un comercial de Kolynos cuando Sol y Augusto le hacen preguntas, pero no debe confiarse. Y el antifujimorismo, ese que trasciende a la izquierda (porque también hay antifujimoristas liberales, entiendan), tampoco.

lunes, 11 de abril de 2016

Jornada triste

Quisiera ser irónico y gracioso como suelo ser la mayoría de veces que escribo, pero hoy no puedo. He despertado muy temprano, y he pasado media hora frente al teclado sin saber qué escribir. El domingo ha sido un día muy triste, y no entiendo qué celebran mis amigos de la izquierda, que ni con el voto rural quedan cerca de la segunda vuelta. Porque así la primera dama de la dictadura no gane en segunda vuelta, el peligro ya se consumó. El pueblo peruano le ha dado prácticamente el 50% de las bancas del Congreso al fujimorismo, que aún sin llegar al Ejecutivo, podrá hacer y deshacer. No tendrá problemas para aprobar las normas que impulse un probable gobierno de PPK, pero va a pedir condiciones, entre ellas la libertad del dictador encarcelado por graves delitos de corrupción y de lesa humanidad. Dominará el Congreso a placer y aprobará leyes contra los derechos de la gente, con el liderazgo del ppkausismo. Todo el esfuerzo desplegado, tantos escritos desde un pequeño sector de la prensa denunciando las atrocidades del pasado y los delitos del presente, tantas marchas de gente que tiene memoria en todo el país, no han servido de nada. El pueblo peruano ha decidido volver al fujimorismo más por miedo que por otra cosa. Los grandes medios de comunicación han decidido que la inseguridad ciudadana es un problema mayor que la falta de trabajo, que los derechos de la gente. No le ha importado la enorme corrupción revelada en los vladivideos, la mayor de la historia republicana; y es insensible ante las violaciones a los derechos humanos. Se ha zurrado en la memoria y en la historia. Así PPK gane en la segunda vuelta, el fujimorismo ha vencido. Ha ganado la batalla cultural y política. Aunque quién sabe, esta sea una agudización de las contradicciones, y este sistema político y económico inaugurado por Fujimori se termine con una Fujimori. Para los periodistas independientes, no subordinados a ningún poder, se nos vienen tiempos difíciles. Por mi parte, no tengo ganas de escribir más por el momento porque siento que todo ha sido inútil.

jueves, 7 de abril de 2016

Último día

Los tres meses que viviremos en peligro. Día 90.

Según las encuestas que en el Perú ya no se pueden revelar, un gringo parece sucumbir agónicamente tras haber mantenido, durante buen tiempo, la primera opción para pasar a la segunda vuelta. A inicios de la campaña se ubicaba esa posición; pero primero el hombre de la plata como cancha, y después el morado lo pusieron en aprietos. Por ello, quedó relegado al tercer lugar. Cuando estaba a punto de quedarse afuera, la caída de ambos lo devolvió a donde comenzó originalmente. Sin embargo, el hablar mal de las medias rojas no le ha costado la pérdida de puntos, pero sí que la víctima de su referencia concrete su ascenso a un inesperado segundo lugar, que podría consolidarse en los días que viene. Pese a todo, la cosa va estar de candela hasta que se cuente el último voto. Si el gringo sobrevive, la segunda vuelta es suya, y Wall Street estará tranquilo incluso si no gana. En cambio, si la media roja pasa, aunque dos mujeres peleen por la presidencia sea histórico, la derecha estará histérica.



martes, 5 de abril de 2016

Fernando Olivera

Los tres meses que viviremos en peligro. Día 88.

Desde su aparición en la política nacional, Fernando Olivera ha desatado odios y amores. En 1981 era un pulpín más cuando fue designado secretario general de la Fiscalía de la Nación. Fue él quien, en 1984, descubrió una fosa con decenas de restos en Pucayacu, asesinados por militares. Elegido diputado en 1985 por Convergencia Democrática, una coalición que lanzó la candidatura de Luis Bedoya Reyes, se desafilió de la misma para trabajar como parlamentario independiente. Allí comenzó a denunciar la corrupción del primer Alan García, y se ganó el corazón de los anti-apristas. En 1990 es reelegido, ahora con su nuevo movimiento, el Frente Independiente Moralizador (FIM), que en su corta existencia se destacó por su lucha contra la corrupción y las violaciones a los derechos humanos. No se quedó en las denuncias contra García, exiliado en París, y fue crítico del fujimorismo, que institucionalizó su historia de latrocinio y corrupción el 5 de abril de 1992. Desde su escaño de congresista en 1993, y a lo largo de toda la década, también denunció las atrocidades de Alberto Kenya junto a su socio Vladimiro Montesinos. Ya era visto como el que expresaba el anti-aprismo y anti-fujimorismo. El 14 de septiembre del 2000 tocó la gloria al difundir un vídeo que mostraba el soborno de Montesinos al entonces congresista Alberto Kouri para que se cambie al oficialismo, que no alcanzó la mayoría pese al fraude electoral de ese año. Con esas pruebas, el régimen nefasto empezó a desmoronarse progresivamente hasta la huida del dictador a Japón para renunciar por fax desde aquel país. Olivera pensó que había llegado su hora estelar, y en las elecciones del 2001 se presentó como candidato presidencial. Sin embargo, la gente lo veía más como luchador anticorrupción que como mandatario, y solo nueves de cada cien peruanos le dieron su voto. El Cholo de Harvard le había ganado por puesta de mano, con su épica gesta de la Marcha de los Cuatro Suyos. Generoso, Alejandro Toledo lo designó ministro de Justicia, cargo que desempeñó por un año. La soberbia se le subió a la cabeza. El poder lo mareó. Le tiró la puerta a una colega y le gritó a otro. Se tuvo que ir a España, designado embajador allá. En el 2005 se lo ocurrió que, basado en esa experiencia, debía ser el canciller. Solo pudo ocupar Torre Tagle por tres horas, porque el ratificado presidente del Consejo de Ministros, Carlos Ferrero, decidió renunciar, dejando en el aire a todo el gabinete, incluido Olivera, que rompió palitos con Toledo. Al año siguiente se presentó otra vez como candidato, pero al ver que no pasaba la inaugurada valla electoral, buscó volver al Congreso. El pueblo castigó la soberbia que mostró en el quinquenio toledista y no sacó ni uno por ciento. Decepcionado, el popular "Popy" se regresó a la península ibérica. Allí permaneció hasta fines del año pasado, cuando anunció que sería candidato presidencial. Algunos se burlaron, otros dijeron que estaba loco. Pero lo que Olivera quería era mostrarse. Primero le tocó intervenir en un foro anticorrupción organizado por la Contraloría. Y allí Olivera estuvo on fire. Habló contra todos los candidatos, y ni el Contralor se salvó. Todo el mundo comentó que había vuelto el Popy de los 90, que era el terror de apristas y fujimoristas. Pero allí quedó, porque siguió figurando en el rubro "otros" en las encuestas. Fue su cuarto de hora en estas elecciones. Pero todavía había más. Para el debate presidencial, fue sorteado con García. Todo el mundo comentó lo que sería ese choque, pero nadie imaginó la masacre que se venía, ante un líder aprista decadente política y moralmente. En cinco minutos, Olivera le recordó, ante todo el país y en cadena nacional, que tenía que responder por el enriquecimiento ilícito, por el BCCI, por los aviones Mirage, por el fiscal Morgenthau, por su departamento de París, por el dólar MUC, por la fundación Rayons du Soleil, por el caso Lava Jato, las coimas de Odebrecht, del Tren Eléctrico, de Sergio Siragusa, las cuentas en Gran Caimán, la masacre de los penales, el comando Rodrigo Franco, por el Baguazo, por la persecución a los maestros, a los estudiantes, por las colas, los paquetazos, por la inflación, por el túnel en el que escapó Víctor Polay. Escuchar todo eso fue un ejercicio de memoria. Para los futboleros, fue como el siete a uno que Alemania le propinó a Brasil en el último mundial de fútbol. Solo faltó mencionar los narcoindultos, pero fue suficiente la humillación que Alan García sufrió ante el país entero. En el ocaso de su carrera política, Olivera volvió a hacerse una. No será elegido presidente y quizás ni pase la valla. Pero haber destruido públicamente a los dos políticos que más daño le han hecho al Perú en los últimos 30 años, en dos momentos  diferentes, nadie se lo va a quitar.

domingo, 3 de abril de 2016

Verónika Mendoza

Los tres meses que viviremos en peligro. Día 86.
En los últimos meses del año pasado pensé en votar viciado por primera vez, debido al desencanto con el elenco que ocupaba los primeros lugares de las encuestas y la decepción que me causaron las elecciones internas del Frente Amplio, en las que hubo grandes irregularidades, además del impulso inicial de su campaña como si fuera dirigida a la gente de las ONG. Sin embargo, luego me enteré que entre los candidatos estaba Alfredo Barnechea, un periodista e intelectual reconocido aquí y en otros lares, que apareció con una propuesta de cambio moderada, centrista, y explicando por primera vez cómo se iba a realizar la bendita industrialización que tanto necesita el país. Estuve interesado durante mucho tiempo en votar por él, y castigar con mi voto a una izquierda que no levantaba cabeza y que continuaba con una campaña errática. Lamentablemente, Barnechea ha tenido un marzo pésimo, y más allá de algunos de sus gestos (magnificados por cierta prensa para bajárselo, que ni siquiera quiere al centro), cometió un error que para mí es clave: convocar a su equipo a Hernando de Soto. No se puede confiar una responsabilidad a un personaje que se subió al carro fujimorista en la década de los 90, y que luego apoyó entusiastamente a Keiko Fujimori en el 2011. No se puede combatir al modelo fujimorista convocando a uno de sus impulsores. Qué oportunidad ha perdido Acción Popular de retornar al poder luego de tres décadas, pues lo de Valentín Paniagua fue un azar del destino.
Por eso, ahora votaré por Verónika Mendoza. A pesar de sus jipis insoportables, sus barrabravas achorados que te descalifican si los criticas, de sus acólitos achorados que salivaban cuando Guzmán se cayó, de los que maltrataron a gente importante del campo progresista porque los consideraban "impuros" y no les permitieron sumarse al proyecto. A pesar de periodistas que pierden objetividad colocando fotos y memes de Verónika en su facebook, y uno se queda con la duda de si es fanatismo o amor platónico por la candidata. A pesar de los que descalificaban a Barnechea no por su propuesta, sino por exaprista y taurino, cuando Alfonso Barrantes, el más grande líder que ha tenido la izquierda peruana, también tuvo esa pertenencia política y esa afición. A pesar de los sonsos que lo trataban de "pituco" y "virrey". A pesar de los que decían que las encuestas eran un fraude, pero ahora celebran que está a un paso de la segunda vuelta. Lo haré a pesar de todos ellos, que no son la mayoría, por cierto, pero hacen más escándalo. Y porque finalmente, Verónika, sin acercarse todavía a la grandeza de Barrantes o Javier Diez Canseco, es más que toda esa gente. Y lo ha demostrado en la campaña. En vez de seguir consejitos de esa gente, como que solo haga campaña con bicicletas en la avenida Arequipa o con música trova en el parque de Barranco, le hizo más caso a otra gente, más inteligente y sensata, entre los que figura un pelado brillante, que tenía que ir al pueblo y dejar de hablarle a las ONG. Que tenía que visitar los mercados, los asentamientos humanos, los cerros, las provincias, las montañas, el Perú profundo. Y su discurso tomó un tono más empático, más cercano a la gente. Ayudaron Aldo Mariátegui hablando un francés feo y un tal Mijael que dirige un portal para desprestigiar a otros que sí hacen periodismo. Ayudó la salida no medida con la misma vara de Guzmán, que los mismos barrabravas celebraron, aunque otros más sensatos criticaron. Todo eso, sumado a su perserverancia y paciencia, la han colocado en la antesala de la segunda vuelta. No me subo a ningún coche, a diferencia de cierta gente que criticaba a la izquierda oenegera y caviar, y que se creía del pueblo, y ahora está bien juntito a ella, acaso necesitado de reconocimiento. Esto es una toma de posición, y lo hago sin alegría ni entusiasmo. Es lo que hay. No pretendo convencer a nadie, no pienso discutir con nadie, y tampoco le hago campaña a nadie, porque soy periodista. Escriban lo que quieran. Eso de terruca no lo cree ni mi sobrina de nueve años. Y con su permiso, voy a comer mi pan con queso y mantequilla. La próxima que sea de chicharrón, tan rico que es.

domingo, 27 de marzo de 2016

Respétalo a Lapadula

Los tres meses que viviremos en peligro. Día 79.

En su perra vida, Pedro Pablo Kuczynski jamás imaginó que podría disputar una elección a la presidencia de la república. Lo máximo a lo que había aspirado en su vida es a controlar algunos negocios privados. La diosa fortuna tocó su puerta cuando, en el primer gobierno de Fernando Belaunde, en aquel último año en que tomaron las riendas los "termocéfalos" tras la renuncia a la vicepresidencia de Edgardo Seoane (del ala progre del partido de la lampa), se coló en la administración pública, específicamente en el recién fundado Banco Central de Reserva. Fue acusado de un desembolso a la International Petroleum Company, y huyó a los Estados Unidos. En el segundo gobierno de Belaunde, PPK fue designado ministro de Energía y Minas. Tras varios años de silencio político, en 2001 volvió como asesor económico del equipo de Alejandro Toledo. El Cholo de Harvard lo designó dos veces ministro de Economía, y luego jefe de gabinete. PPK nunca imaginó llegar tan alto. De ser un hombre en la sombra fue, durante poco menos de un año, el segundo hombre con más poder en el Perú. La vaina le gustó al gringo, y entonces decidió llegar a la presidencia. No tenía partido, pero aprovechó sus cercanías con el Partido Popular Cristiano, cuyos líderes le tenían simpatía; y de paso lo vieron como una locomotora para mantenerse con inscripción. Además de lo ideológico, las siglas PPK y PPC no desentonaban. El gringo fue más allá y juntó a Restauración Nacional, Alianza para el Progreso y el Partido Humanista en su proyecto. Con la carne, las papas y los fideos, preparó un verdadero sancochado. Al principio el gringo de las siete décadas no prendía en el electorado; pero with a little help of his friends, some broadcasters and journalists, PPK despegó. Picarlo al Cholo también funcionó: el expresidente pisó el palito. Así, PPK recogió de a pocos los votos de su exjefe entre 2001 y 2006 y terminó tercero. Los pepecistas, junto a los seguidores de Lay, Acuña y Yehude le agradecieron; pero después le tiraron arroz. Pero PPK, muy sabido, empezó a preparar su partido propio. Con la ayuda de Gilbert Violeta, un exizquierdista sanmarquino hoy convertido al libre mercado, armaron la nueva vaina. Ha mantenido el segundo lugar durante buen tiempo, aunque solo el crecimiento de Guzmán y Acuña, en distintos momentos, lo hizo tambalear. Pero con su ausencia de estos dos, bajados a la mala por el Jurado, ha retomado su antigua posición. A los 77 años, PPK puede llegar (aunque sea) a la segunda vuelta. Sin embargo, vez en cuando se le cruzan los chicotes y un par de medias rojas, y profiere barbaridades como las que dijo de Verónika Mendoza. Eso le va a costar varios puntos de seguro. Porque a los candidatos se les respeta, señor PPK. Y a Lapadula también.

domingo, 20 de marzo de 2016

Alan García y la historia

Los tres meses que viviremos en peligro. Día 72.

Augusto Thorndike le recuerda a Alan García que en el 2009, durante su segundo gobierno, hubo más de 280 conflictos sociales, según la Defensoría del Pueblo, la cifra más alta en la historia del país. Habría que recordar que el primer gobierno de Alan se registró la inflación más alta en la historia del país y la segunda del mundo. Ahora se entiende cuando en la campaña del 2006 decía que quería pasar a la historia.

viernes, 18 de marzo de 2016

¿Chau Keiko?

Los tres meses que viviremos en peligro. Día 70.

Y un día, el Jurado Electoral Especial de Lima Centro 1 se puso los pantalones, pues ya no estamos en los años 90, sino en el 2016. Ha decidido abrir un proceso de exclusión a la primera dama de la dictadura por la entrega de regalos a electores, así como al abusador de Puñete y al Angelito del 11 por hacer lo mismo. Si Keiko cae, digo, es un decir, buena parte de sus votos pasará a PPK y luego a Alan, porque el voto fujimorista es voto conservador. Eso es en principio, pero todo puede pasar en estas elecciones, las más impredecibles de la historia. La hija del dictador encarcelado tiene 24 horas para presentar su descargo. El Jurado Electoral Especial ha hecho algo bueno por ella, pues ahora está obligada a ponerse a trabajar por primera vez en su vida. Aunque sea por 24 horas.

domingo, 13 de marzo de 2016

El Perú se despertó

Y dos días después, la indignación ciudadana estalló. Como nunca antes, la plaza San Martín estuvo copada de miles de ciudadanos de todos los colores políticos: verofans, barnecheveres, ppkausas, guzmanlovers, alpinchistas, etc. Pese a las diferencias políticas, por primera vez todos se dieron cuenta de que el enemigo principal es el fujimorismo. El mismo de las esterilizaciones forzadas, de La Cantuta, de Barrios Altos, de los campesinos del Santa, de los 15 millones a Montesinos, del cierre del Congreso, del narcoestado, de las compras de los medios de comunicación, de los chuponeos, de los militares con cuenta millonarias y fugados al exterior. Marchar no solo era reclamar que se aplique la misma vara que con el de la plata como cancha, que por entregar regalos como cancha se quedó afuera, demostrándose que el Jurado no mide con la misma vara a todos. Marchar sirve también para hacer memoria de todos estos hechos. Era recordar a la gente que elegir a Keiko Fujimori es pasar por agua tibia todo esto y reivindicar al régimen más corrupto de nuestra historia, que envileció y deterioró la moral del país. Esto no es rencor ni odio: es búsqueda de justicia y lucha contra la impunidad. Esto no es ser antidemocrático: nada más democrático que luchar contra el fujimorismo, contra sus métodos. Sus reacciones ante la marcha del viernes, así como otras recientes, demuestran que no han cambiado. Se vienen más marchas, por calles y plazas, recordando todos estos hechos, con el fin que todos los peruanos de buena voluntad no se dejen engañar. El Perú ya se despertó y nadie lo para.

viernes, 11 de marzo de 2016

Ollanta y Nadine

Los tres meses que viviremos en peligro. Día 63.

Y finalmente, el partido nacionalista se reduce al presidente de la república, la primera dama que es presidenta del partido y que al mismo tiempo es, junto al presidente, gran responsable de la situación política que vivimos en la actualidad; además de sus acólitos que todavía quedan. Y lo peor es que, mientras en campañas electorales anteriores presidentes como Toledo y García hacían todo lo posible por pasar piola y levantar su alicaída aprobación al final de su mandato; estos hacen todo lo contrario para que el rechazo que la gente les tiene siga en aumento. Muchos pensaban que Toledo era el más errático de los presidentes de este siglo, pero no. Humala ha demostrado, junto a su señora esposa, ser la pareja de políticos más torpe que haya conocido la historia peruana. Qué manera de destruir algo que se construyó para supuestamente transformar al Perú y superar al fujimorismo, que ahora es más fuerte que nunca y amenaza con regresar al poder, con la colaboración de los ilusos que le hacen juego disparando a todo el mundo, porque solo ellos son los únicos buenos y los demás son malos. Ellos, junto a la pareja dispareja, y con el copamiento de los compañeros en las instituciones del Estado que juegan en pared con los naranjas, son responsables de que otra vez tengamos que salir a las calles para evitar el regreso del fujimorismo.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Día 61

En el Paseo Colón, una par de señoritas ofrecen marcianos. Uno piensa que le dicen "marciano", pero en realidad dichas señoritas solo ofrecen sus productos para calmar el bochorno. Algunos jóvenes, sudorosos y con cara de pulpines, compran varios. Los carros se bloquean entre sí buscando pasajeros. Las gentes se atropellan para cruzar la avenida. En el Parque de la Exposición, hay parejas que están sentadas en las bancas. Están allí, pero al mismo tiempo no están. Están en su mundo mágico y maravilloso. Otros miran nadar a los patos de las lagunas. En la vía Expresa del Paseo de la República, los omnibuses y colectivos avanzan lentamente. En 28 de Julio con Petit Thouars se repite la misma escena, mientras que los parques que albergaban a Haya y Mariátegui están cubiertos de un material azul. Como para que la gente se olvide de ellos. Y efectivamente, la mayoría ya los ha olvidado. Todos, los que manejan, los que viajan, los que venden marcianos, los que compran marcianos, todos son indiferentes. Quieren trabajar, progresar, avanzar. De reojo miran su smartphone último modelo, y seguramente se enteran de la exclusión del morado y del de la plata como cancha. Algunos seguramente comparten, otros comentan indignados, los demás dicen bien hecho. Opiniones divididas, seguramente. El hecho es que muchos no saben, producto de la desinformación masiva, que el candidato de los narcos no conformó su alianza de acuerdo a ley, y que tiene gente no solo en la Fiscalía y en los juzgados, sino en el Jurado. Y hasta entre los tachadores del morado. Al mismo tiempo, la candidata de la dictadura ha hecho lo mismo que el de la plata como cancha. Por lógica, a ellos también se les debe aplicar la ley. Pero eso no pasará, porque son ellos quienes tienen la sartén por el mango. El perro tomado del collar, la cuerda que jala la guillotina. Hace 16 años, todos sabían de un manejo parecido de las cosas, y sin smartphones ni nada de esas cosas, salieron a las calles. Hoy parece que no es así. Cada uno juega para su santo. Y si comentan, debaten si hay que aplicar el plan B o el plan V, cuando ambos planes pudieron ir juntos desde el principio, sin tanta superioridad moral izquierdista que hubiera posibilitado un verdadero frente amplio. Mientras tanto, el tiempo pasa, el tiempo no se detiene, el tiempo sigue su curso, nos cuenta el relator deportivo de RPP, la radio favorita de don Alberto y don Alan, al tiempo que transmite algún partido del Descentralizado. Y la candidata de la dictadura se prepara para tomar el poder, más temprano que tarde. Y sí, ya es muy tarde para indignarse. Hubo todo el tiempo que nos ofrece la vida y no se hizo nada. De repente es necesario que otra persona de apellido Fujimori ocupe la Casa de Pizarro para que la indignación se vuelva realidad, y vuelvan esos años finales del siglo XX. Y quizás así, se produzca la contradicción y nos limpiamos de la cochinada de una vez por todas.

domingo, 6 de marzo de 2016

Mario Vargas Llosa. Día 58.

Mario Vargas Llosa dice que elegir a Keiko Fujimori sería una catástrofe porque significaría reivindicar una dictadura corrupta y asesina como la de su padre. Y yo estoy de acuerdo. De inmediato, las hordas de desubicados que no le llegan ni a la pezuña le dicen babosada y media al Nobel en las redes sociales, diciéndole español como si ser español fuese un insulto, por qué no te quedas allá, por qué le sacaste la vuelta a Patricia, que sigues resentido porque Fujimori te ganó en el 90 y una andanada de estupideces más que no tienen nada que ver con lo que está hablando.

Mario Vargas Llosa dice que votará por PPK porque cree que es el más preparado para gobernar, y no cree que sea lobista. Yo no estoy de acuerdo con esa visión, como seguramente mucha gente; pero ninguno de los que no estamos de acuerdo con él hemos salido a decir babosada y media al Nobel en las redes sociales, diciéndole español como si ser español fuese un insulto, por qué no te quedas allá, por qué le sacaste la vuelta a Patricia, que sigues resentido porque Fujimori te ganó en el 90 y una andanada de estupideces más que no tienen nada que ver con lo que está hablando.

Mario Vargas Llosa dice que Ollanta Humala está haciendo un buen gobierno. Yo no estoy de acuerdo con esa visión, como seguramente mucha gente; pero con algunas excepciones, no hemos salido a decir babosada y media al Nobel en las redes sociales, diciéndole español como si ser español fuese un insulto, por qué no te quedas allá, por qué le sacaste la vuelta a Patricia, que sigues resentido porque Fujimori te ganó en el 90 y una andanada de estupideces más que no tienen nada que ver con lo que está hablando.

Mario Vargas Llosa escribe su novela "Cinco esquinas" y algunos igualados salen a decir que es un bodrio, que su relación con Isabel Preysler le ha afectado las neuronas y bla bla bla, entre otras babosadas enteras. No he leído la novela y haría mal en calificarla. Sigo pensando que sus mejores obras son La Ciudad y Los Perros, Conversación en la Catedral, La Guerra del Fin del Mundo y La Fiesta del Chivo. Pero aún leyéndola, a quién michi le importa mi opinión.

Mario Vargas Llosa es el mayor intelectual del Perú (¿o acaso alguien lo puede discutir?) y seguramente no estemos de acuerdo con todas sus ideas. Pero de allí a salir a chancarlo como ha hecho una sarta de idiotas, basándose en cualquier sonsera que no tiene nada que ver con lo que opina, hay una distancia similar de aquí a Saturno. No hay debate de ideas: solo insultos y diatribas.

En el Perú, Mario Vargas Llosa debería ser algo así como Gabriel García Márquez en Colombia, o Pablo Neruda en Chile. Don Mario ha logrado todo lo que ha logrado honestamente, sin trampas ni pendejadas, más allá que uno esté o no de acuerdo con su pensamiento. Finalmente, Mario Vargas Llosa puede decir y escribir lo que le da la regalada gana. No me jodan.

martes, 1 de marzo de 2016

De Leonardo para Lourdes

Querida Lourdes:

Quería compartir contigo esta enorme alegría que siento luego de lo del domingo. La verdad no me lo esperaba, y hasta fui a la ceremonia por compromiso. Sin embargo, la constancia y la perseverancia dan sus frutos, aunque al último parezca que ya no hay fuerzas y hasta den ganas de tirar la toalla. No, no pienses que a partir de esto me he convertido en un Paulo Coelho de la actuación o que el tal Miguel Ángel Cornejo se ha reencarnado en mi. Además, Alejandro es superior, como director de cine y mucho más como persona. ¡Qué directo y sutil a la vez fue con ese Trump en la ceremonia! Pero a lo que voy es que hay que persistir, insistir. Y sobretodo, ser fiel al estilo y los principios. Los principios, querida Lourdes. Esos mismos. Perdona que te escriba recién, pero primero les hablé a mis amigos de Holanda, y me respondieron inmediatamente, diciendo que persistirían en sus principios, con el fútbol total y el toque latino que le dan a su juego. Serán sensación en Rusia en un par de años, y de hecho que regresarán con el trofeo. Pues de eso se trata: fidelidad al estilo, a los principios. Y perseverancia. Supongo que te mantienes fiel a tuss principios, ¿verdad? Nada de estar haciendo pactos contranatura para llegar al poder. Ni te vayas a juntar con el tal Alan como me contaron que pensabas hace un par de meses. Después de lo que te hizo hace una década, llamándote "candidata de los ricos"... ¡Por favor! Así que ya sabes: perseverancia y fidelidad a los principios. Yo me la jugué por el medio ambiente y en esas sigo. Espero que tú sigas en tu línea.

Un abrazo,

Leonardo.

sábado, 27 de febrero de 2016

Mario Poggi

Alguna vez Mario Poggi expresó su deseo de llegar a la presidencia de la república. No creo que hubiera sido elegido presidente, aunque en este país cualquier cosa es posible; pero sí hubiera sido un buen candidato porque tenía carisma, ganas de hacer cosas por el pueblo, y ningún antecedente de corrupción. Aunque hace tres décadas asesinó a un criminal descuartizador, cuando trabajaba como psicólogo, porque consideró "que había el riesgo de que siguiera matando", luego pagó su condena, sin pedir indultos ni interponer recursos ni nada de esas cosas. Se comió su cana sin quejarse. Después de eso, se volvió un personaje de farándula, de prensa rosa. Con todo, don Mario sabía cuáles son los principales problemas del país. Por ejemplo, una vez le propuso a La Mula que Roque Benavides, el mandamás de la minería peruana, debería darle dos mil dólares a todos los ancianos; y que recuperaría toda la plata que Alan García, Alberto Fujimori y Alejandro Toledo habían obtenido de manera ilícita para continuar haciendo lo mismo. Los contratos que benefician a los grandes grupos de poder y la corrupción política son los principales problemas del país. A raíz de esos privilegios es que luego viene la criollada, la sacada de vuelta a la norma, el mal ejemplo, la delincuencia y la inseguridad. Sin tanto empresario vivazo y tanto político corrupto, el Perú sería distinto. Esa deuda social pagada sería el trampolín para una nación con oportunidades para todos. Seguramente Poggi era un loco calato, pero hasta un loco calato como él se daba cuenta de eso. Y quizás por eso prefería la locura a vivir en esta realidad en la que optamos por la amnesia antes que por la locura. No hubiera estado mal elegir a un hombre como él, que hacía reír, porque en Italia estuvieron a punto de elegir a un cómico y en Guatemala ya lo hicieron. Hubiera sido el clímax perfecto para un país que a veces ríe para no llorar, y que cree que un plato de comida es más que sus intelectuales, aunque luego se indigne hipócritamente por una ola de plagios. Y aunque sabemos que haber elegido a Poggi era una locura, es mejor apostar por un loco que por el menú de candidatos que apunta a volvernos más locos todavía. En un país de locos, Poggi no desentonó. Es una lástima ya no ver más a un culto loco, pero culto al fin, como don Mario Poggi, derramando lisura y extravagancia en el parque Kennedy. Hasta siempre, don Mario. Ya nos veremos con los locos del más allá.

viernes, 26 de febrero de 2016

Los tres meses que viviremos en peligro. Día 49.

Diciembre del 2015:
Acuña es el nuevo Ollanta.
Guzmán es el nuevo PPK.

Febrero del 2016:
Guzmán es el nuevo Ollanta.
Barnechea es el nuevo PPK (más al centro-izquierda)
Acuña es el nuevo Castañeda (su campaña es un verdadero desastre)

martes, 23 de febrero de 2016

Los tres meses que viviremos en peligro. Día 46.

Cuando decidió que su partido debía aliarse al de César Acuña, Humberto Lay sabía que el líder norteño no era ningún santo. Cuando se conoció que el hombre de la raza distinta estaba acusado de una supuesta violación a una estudiante menor de edad, hace casi 30 años, Lay no dijo ni pío. Cuando la ahora señora negó que hubiera sido violada, evidenciando que Acuña tuvo una relación sentimental con ella cuando era menor de edad, Lay dijo que se trataba de un "error". Cuando apareció la primera prueba de plagio contra Acuña en su tesis de doctorado por la Universidad Complutense de Madrid, Lay otra vez se quedó mudo. Tan mudo como Castañeda. Cuando apareció otra prueba de plagio de Acuña, esta vez en su tesis de maestría por la Universidad de Los Andes, en Colombia, Lay se volvió a quedar mudo. Cuando apareció la prueba de plagio más descarada, la copia completa de un libro, Lay se quedó mudo por cuarta vez. Cuando Acuña es denunciado por hacer regalos a sus simpatizantes, Lay se queda callado por enésima vez. Pero cuando dentro de la alianza alguien manifiesta que está a favor de la unión civil entre las parejas del mismo sexo, y que se deja en libertad a los integrantes para tomar posición sobre el asunto, Lay renuncia a sus candidaturas a la primera vicepresidencia de la República y al Congreso. En pocas palabras: cuando se trata de probados actos reñidos contra la ética y hasta cercanos al delito, Lay guarda silencio en todos los idiomas. Pero cuando se trata de algún tema relacionado con el sexo, se atreve a decir algo dependiendo de la situación. Si tiene que ver con algún escándalo sexual, de esos por los que acostumbraba sancionar a sus feligreses en su iglesia, le da la bendición a su aliado. Pero si se trata de un asunto que no hace daño a nadie, y que más bien es un derecho que todos los seres humanos debemos gozar por igual, allí saca las garras. Pero no debe extrañar que Lay actúe así: en la comisión de Ética del Congreso acostumbraba a perdonar a los fujimoristas, a la derecha, o a quien le convenía; pero si se trataba de un izquierdista como Javier Diez Canseco, intachable hasta el final, abre el  camino para una sanción injusta, promovida por Nadine Heredia desde Palacio de Gobierno (¡No te metas, Nadine!). Pero igual es muy vivo el arquitecto-pastor: ha renunciado a sus candidaturas pero no ha roto la alianza, porque aún espera que Acuña, pese a todos los goles en contra, pase la valla. Lay se hará el sonso como Piolín con Silvestre. Pero sonso no es.

sábado, 20 de febrero de 2016

Los tres meses que viviremos en peligro. Día 43.

Al final, se comprueba que el tal Acuña nunca fue opositor a la dictadura de Fujimori ni nada que se le parezca. Siempre estuvo jugando al cálculo para ver qué obtenía. Nada sonso, no quiso aceptar ningún dinero para evitar que lo tengan agarrado de dónde ustedes ya saben. Por eso pidió un ministerio, con lo cual si bien se alineaba al régimen, no perdía cierta capacidad de maniobra y de independencia, además de tener su cuota personal de poder. Qué hubiera sido si le aceptaban el pedido. Y en segundo lugar, no fue el que hizo el famoso dictamen contra Alberto Kouri, quien recibió plata de Montesinos para pasarse las filas del fujimorismo. Se lo hizo un respetable abogado, Guillermo Olivera; pero el muy conchán, acostumbrado desde aquellas épocas a apropiarse de lo que no es suyo, lo firmó. Y después negoció con Ricardo Mercenario, perdón, Marcenaro, ese sujeto defensista del régimen que no sabemos si vive todavía o está en el infierno, para que ese dictamen sirva para crear una comisión acusatoria: o sea, que no haya investigación y así Kouri quedaba limpio. Pero la cereza de la torta fue que, en el mismo momento en el que régimen se hundía, Acuña se retiró de la votación en la que decidieron destituir al futuro candidato al senado japonés, luego de su renuncia por fax. En síntesis, Acuña nunca fue opositor a Fujimori y siempre jugó al cálculo, al acomodo y a ver qué obtenía. Pero todo eso es menos que haber vivido en el SIN, cómoda y plácidamente, mientras se robaba con uniforme militar y con terno, se torturaba y desaparecía a gente que sabía mucho, con el agregado de no solo ser la hija, sino la primera dama de la dictadura.

viernes, 19 de febrero de 2016

Recuerdos del futuro (V)

18 de enero.
Julio Guzmán dice que es del Alianza.
Al día siguiente no, que es de la U.
Julio Guzmán dice que le gusta el ceviche.
Al día siguiente dice que no, que prefiere el aguadito.
Julito dice que se va de vacaciones a Piura.
Al día siguiente cambia de opinión: mejor vamos al Cusco.
Julito dice: hoy quiero ir al parque.
Después dice: mejor me quedo en casa.
Julio dice mañana: venceré a los dinosaurios.
Después dice: no sé si soy Barney o Dino Picapiedra.

19 de enero.
No hay duda que de los 19 candidatos presidenciales que participan de este proceso electoral, el más canchero en estas lides es Alan García.
Sin embargo, en estos días peligrosos, el más político de nuestros políticos (porque es nuestro, finalmente) parece haber perdido esos reflejos que lo caracterizaron durante 38 años de carrera política. De pronto, se le ocurre promover a un personaje de la farándula para que postule al Congreso. De inmediato, las redes sociales se burlan, y la juventud aprista se le achora. Pese a los sobones que nunca faltan, el tío Alan da marcha atrás. Y lo hace a través de uno de sus voceros, Javier Velásquez. Él nunca limpiará lo que ensucia.
Después, va a una entrevista en RPP, y Fernando Carvallo lo trolea en vivo con el asunto de Milett. Por primera vez en la historia del Perú, García se queda mudo por unos segundos. Nadie lo podía creer, así como cuando Venezuela venció, allá por el año 2004, a Uruguay en el propio Centenario.
Y luego, cuando le preguntan por el Baguazo, y los narcoindultos, y la plata llega sola, el tipo pierde los papeles. Se bloquea, se molesta, se enfada, se pica. Encara a la entrevistadora de turno, y ruega en sus adentros por qué no está en frente suyo Milagros Leiva, o Sol Carreño para bailar un valsecito, hermanito.
Así las cosas, el más político de nuestros políticos parece estar perdido. Si es cierto, como dijo la vez pasada Hugo Otero, que Alan es su propio Favre, pues mejor que contrate al propio Favre para que lo salve de esta.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Alfredo Barnechea

"Barnechea fue aprista", repiten los desinformados. "Barnechea es un inflitrado aprista", dicen los conspiranoicos. "Barnechea se porta como un gamonal en sus fotos", afirman, con seguridad, los tendenciosos.
En el Perú mucha gente fue aprista.
Alfonso Barrantes fue aprista.
Juan Gonzalo Rose fue aprista.
Magda Portal fue aprista.
Luis de la Puente Uceda fue aprista.
Ciro Alegría fue aprista.
Luis Alberto Sánchez, nuestro último intelectual-político, lo fue hasta el último día de su vida.
Todos ellos, en una etapa de su vida algunos; hasta el final de sus vidas otros, se aferraron a lo que en un momento significó el Apra.
El Apra ha sido, durante muchas décadas, el partido del pueblo peruano. Desde una perspectiva nacional popular, supo recoger las demandas de los trabajadores, de los estudiantes, de las clases medias explotadas; y supo proponerles sueños, esperanzas. A causa de eso, miles de militantes se sumaron y por ello sufrieron cárcel, destierro e incluso el martirio.
El Apra también fue el partido de las alianzas parlamentarias contranaturas, como la de los años 60 con los odriístas, sus perseguidores en los 50. Por eso, muchos se fueron. Algunos prefirieron quedarse con las izquierdas que simpatizaban con las guerrillas. Otros se fueron con Velasco, como Carlos Delgado, su asesor chiclayano. Los demás quedaron en el limbo político.
El Apra fue también el partido de la Constitución del 79. El del fracaso económico y la hiperinflación. El de la resistencia a la dictadura de Fujimori.
Desde el siglo XXI, con un García todopoderoso, el Apra dejó de ser el Apra. Ahora es un partido conservador más, como el PPC. Por eso, no es raro que se hayan juntado.
Que Barnechea haya sido aprista no tiene nada de malo. Lo fue porque en su momento quiso sumarse a esa esperanza. Se alejó cuando se dio cuenta que ya no lo era. Y así procedieron muchos apristas. Lo único que se les quedó fue una buena escuela política.
No tengo seguridad de votar por él todavía, pero es el que tiene la propuesta más consistente para hacer del Perú un país distinto, alejado del modelo de Fujimori. Que gente como Carlos Adrianzén, Jaime de Althaus y otros lo golpeen en El Comercio, es una buena señal.
Y su supuesto aire "pituco" solo es el delirio de quienes lo ven como un peligro desde la izquierda, esa misma izquierda que tiene un 80% de votantes del sector A/B, que no tiene pueblo. Ese pueblo que no quiere al fujimorismo, y que desde la aparición del Apra, y su decepción por la Izquierda Unida de los 80, busca una esperanza de cambio.

martes, 16 de febrero de 2016

Los tres meses que viviremos en peligro. Día 39.

La japonesa dice que "hay que respetar las reglas", en referencia a la caída del morado, pese a que su padre no hizo eso en el poder, sino todo lo contrario. Y aunque luego sostuvo que "le quiere ganar en la cancha", por dentro sonríe porque el único que podía evitar la vuelta del fujimorismo al poder era el morado. Y mientras todos fijan sus miradas en el caído, pasan desapercibidos los coctelazos de más de 700 mil soles "en uán"; el dinero off shore que nadie investiga; los actos de repudio en Chimbote, Ayacucho, Piura, Arequipa y Villa El Salvador (con huevazo fallido); y la violencia de sus huestes en la ciudad blanca, sumada a la ley del talión anunciada por Pedro Spadaro. Mira tu nuevo fujimorismo.

Al mismo tiempo, Rómulo León queda libre de polvo y paja; y el expresidente se frota las manos ante la probable salida del morado.

Qué tal faenón.

Recuerdos del futuro (IV)

16 de enero

Para que tenga una idea de lo que se nos viene, este es el menú que tenemos, según las encuestas recientes:
La candidata de la dictadura.
El candidato estadounidense.
El candidato de la plata como cancha.
El candidato de los narcos.
El candidato israelí.
El candidato del Melody.
Y para no discriminar a la izquierda (?), la candidata del amor, la ternura y la soledad.
En cuanto a los otros candidatos, ya determinaremos su procedencia por si a uno de ellos se le ocurre subir en las encuestas. Entonces le buscaremos algún anticucho.
PD. Me olvidaba de uno, que sin necesidad de encontrarle anticuchos, hay que mandarlo de una vez al "carajo".

17 de enero

El Apra y el PPC explicaron que se aliaban en estas elecciones, como partidos serios y experimentados que son, con el objetivo de evitar más improvisaciones en la política nacional, y para evitar que lleguen nuevos aventureros, como los que nos han gobernado en los últimos años.
Con las encuestas recientes, cuyos resultados no les sonríen, dichos partidos serios y responsables ahora apuestan por personajes de farándula, aventureros e improvisados, para sus listas en el Congreso, lo cual resulta, al final de cuentas, una improvisación y una aventura más en la política nacional, ahora auspiciada por sus líderes serios y responsables, que se precian de nunca haber sido aventureros e improvisados.
Pero hay que recordar que tanto la coalición que el PPC integró con Acción Popular en el primer quinquenio de los 80, como el primer gobierno aprista, fueron aventuras e improvisaciones que nos condujeron a Fujimori, y luego a Toledo y Humala, todos ellos aventureros e improvisados. Ahora, el Apra y el PPC, aliados como nunca antes, quienes quieren tener su propia aventura improvisada, con gente aventurera e improvisada como candidatos al Congreso.
Por eso, si los apristas de antes repetían la mítica frase "Solo el aprismo salvará al Perú", los de ahora creen que "Solo Mario Hart salvará al Apra". ¿Y en el PPC cómo es la cosa? Allí simplemente es "sálvese quien pueda". Eso les pasa por fundar una alianza aventurera e improvisada.

lunes, 15 de febrero de 2016

Los tres meses que viviremos en peligro. Día 38.

- Alan dice que al pueblo no le ha gustado lo de los narcoindultos.
- ¿Ah sí? ¿Recién se da cuenta?
- Debe ser una reacción desesperada.
- Es que está estancado en las encuestas. Ya no sabe qué hacer.
- ¿Y su encuestadora Idice?
- ¿Idice? Y dice Alan. En las demás, sigue en seis por ciento.
- En esos casos dice que no cree en las encuestas. Y sus seguidores dicen que son manipuladas.
- Ah mira, ya está como algunos verofans.
- Para que veas. Pero cómo será su actitud ahora que incluso hasta ha pedido perdón por los indultos.
- ¿Ha pedido perdón? Todo lo que hace para ganar votos.
- Pero ha pedido perdón en la onda, "mira, si te ofendí, te pido disculpas, ¿manyas?".
- Ah, sobrado todavía se pone.
- En efecto.
- Pero a la gente no solo no le ha gustado que firme los narcoindultos. También está el baguazo, los petroaudios. El gobierno de los ricos.
- Es verdad. La gente ya no le cree.
- Ya no.
- Pero eso no es todo.
- Ah caramba, cuéntame más.
- Ha dicho que nunca más volverá a indultar narcos.
- Eso sí lo cumplirá, tenlo por seguro.
- ¿Por qué?
- Porque ya no será presidente.

Los tres meses que viviremos en peligro. Día 37.

Febrero del 2011. Wikileaks revela que Fernando Rospigliosi, exministro de Toledo, visitó la embajada americana y pidió al gobierno de aquel país que intervenga para que evite la victoria de Ollanta Humala en las elecciones del 2006.
De inmediato, Humala responsabilizó a Toledo del hecho, pese a que Rospi ya no tenía nada que ver con el expresidente.
Resultado: Toledo empezó a bajar de su primer lugar en las encuestas, y Humala empezó su ascenso hasta asegurarse en segunda vuelta.
Febrero del 2016. En Arequipa, un grupo antifujimorista realiza una protesta contra la llegada de Keiko Fujimori. De inmediato, Joaquín Ramírez, Pier Figari y Ana Vega, que encarnan el "nuevo fujimorismo", la emprenden contra los manifestantes, agrediéndolos verbal y físicamente. Hay un vídeo que prueba todo esto.
A ver a qué candidato/a se le ocurre decir algo al respecto, para que la japonesa empiece a bajar de su primer lugar de una vez por todas.

viernes, 12 de febrero de 2016

Año 2040. En el más allá.

- Don Winston, qué gusto encontrarlo aquí.
- No puedo decir lo mismo.
- ¿Cómo dijo?
- Que pienso lo mismo, qué gusto encontrarlo por aquí.
- Qué bueno. Sabe, don Churchill, siempre lo he admirado por su trayectoria, tanto en la política y la literatura.
- Se lo agradezco mucho.
- Recuerdo cuando leí sobre usted, en los libros de historia que nos llevaban en la escuela estatal de Chimbote.
- ¿Dónde queda eso?
- En Perú.
- Ah caramba, en América del Sur. Y bueno, ¿qué decían esos libros de mí?
- Pues bueno, que usted se enfrentó al nazismo en la segunda guerra mundial.
- Es cierto. Me tuve que aliar con el pretencioso de Roosevelt y el autoritario de Stalin. No me quedaba otra, porque al frente teníamos a los nazis.
- ¿Y cómo hizo para juntarse con ellos?
- Realpolitik, pues, Cholo. Primero evalué quién era el enemigo principal. Con quien más diferencias tenía era con el loco de Stalin. Pero después resolví que era el mal menor, y que era peor que Hitler.
- ¿Sabe? En Perú también estuvimos en esa disyuntiva del mal menor, en los primeros años de este siglo.
- ¿Cómo así?
- Pues que la gente no estaba conforme con los candidatos presidenciales. Y siempre elegía al mal menor. Pero conmigo hubo una diferencia.
- ¿Ah sí? ¿Cuál?
- Que yo no fui el mal menor. En el 2000 lideré la Marcha de los Cuatro Suyos para que caiga el dictador Fujimori. Y en el 2001, el pueblo me eligió ante Alan García, quien causó la segunda hiperinflación más grande de la historia después de la República de Weimar, antes de la llegada de los nazis.
- Interesante. ¿Y quién llegó después de esa hiperinflación?
- Fujimori.
- Vaya, vaya. Pero si el pueblo peruano lo eligió ante el tal García, fue porque usted era una especie de mal menor.
- No le permito... perdón, con todo respeto. Hicimos un buen gobierno, quizás el mejor de esos años.
- ¿Y después volvió al poder? Porque todo político quiere volver al poder.
- Claro que lo intenté, en el 2011. Pero el pueblo no me eligió.
- ¿Por qué?
- Porque eligió al mal menor.
- Pero, ¿no se supone que hizo ese gran gobierno? ¿Porque no lo eligieron de nuevo? ¿No la habrá malogrado en algo usted?
- Bueno, sí. Pude hacer un buen gobierno pero no reconocí a mi hija con otra mujer a tiempo. Y me hicieron fama de alcohólico, de drogadicto.
- Pero caramba, todos tenemos nuestras debilidades.
- Es verdad.
- Además, a mí me gustaba mi traguito y mi polvito.
- ¿En serio?
- Claro.
- Entonces, ¿a usted por qué lo respetan en su país? ¿Por qué a mí me aplauden solo en Wall Street y no en Perú?
- No puedo saberlo. Ya eran otros tiempos. En los míos era diferente la cosa. Y hasta gané un premio Nobel.
- Y yo recibí a uno en la India.
- ¿En la India? ¿Esos premios no se dan en Suecia?
- No, que recibí a un ganador del premio Nobel en la India. Porque a mí me aplauden en Wall Street, pero no en mi país.
- Cholo pretencioso.
- Pretencioso serás tú, gringo borracho.
- ¿Qué dijiste?
- No dije nada, debe ser la señal.
- Olvídalo. Vamos por unos whiskis.
- Y que sean de etiqueta azul, como en mi gobierno.