viernes, 19 de febrero de 2016

Recuerdos del futuro (V)

18 de enero.
Julio Guzmán dice que es del Alianza.
Al día siguiente no, que es de la U.
Julio Guzmán dice que le gusta el ceviche.
Al día siguiente dice que no, que prefiere el aguadito.
Julito dice que se va de vacaciones a Piura.
Al día siguiente cambia de opinión: mejor vamos al Cusco.
Julito dice: hoy quiero ir al parque.
Después dice: mejor me quedo en casa.
Julio dice mañana: venceré a los dinosaurios.
Después dice: no sé si soy Barney o Dino Picapiedra.

19 de enero.
No hay duda que de los 19 candidatos presidenciales que participan de este proceso electoral, el más canchero en estas lides es Alan García.
Sin embargo, en estos días peligrosos, el más político de nuestros políticos (porque es nuestro, finalmente) parece haber perdido esos reflejos que lo caracterizaron durante 38 años de carrera política. De pronto, se le ocurre promover a un personaje de la farándula para que postule al Congreso. De inmediato, las redes sociales se burlan, y la juventud aprista se le achora. Pese a los sobones que nunca faltan, el tío Alan da marcha atrás. Y lo hace a través de uno de sus voceros, Javier Velásquez. Él nunca limpiará lo que ensucia.
Después, va a una entrevista en RPP, y Fernando Carvallo lo trolea en vivo con el asunto de Milett. Por primera vez en la historia del Perú, García se queda mudo por unos segundos. Nadie lo podía creer, así como cuando Venezuela venció, allá por el año 2004, a Uruguay en el propio Centenario.
Y luego, cuando le preguntan por el Baguazo, y los narcoindultos, y la plata llega sola, el tipo pierde los papeles. Se bloquea, se molesta, se enfada, se pica. Encara a la entrevistadora de turno, y ruega en sus adentros por qué no está en frente suyo Milagros Leiva, o Sol Carreño para bailar un valsecito, hermanito.
Así las cosas, el más político de nuestros políticos parece estar perdido. Si es cierto, como dijo la vez pasada Hugo Otero, que Alan es su propio Favre, pues mejor que contrate al propio Favre para que lo salve de esta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario